La Nueva Normalidad para las organizaciones post COVID – 19

Ante el nuevo escenario de control pandémico del COVID – 19 y la consecuente flexibilización de las restricciones y medidas de control sanitario anunciadas por el Gobierno de la República, las cuales entraron a regir  el pasado 15 de mayo de 2020, a muchas empresas e instituciones se les plantea el reto de retomar sus actividades y operaciones ordinarias.

Ahora bien, será necesario que, para el regreso a las labores, las empresas tomen en consideración las medidas atinentes para seguir conteniendo la propagación del COVID – 19, y atendiendo a la denominada Nueva Normalidad (New Normal) en los negocios y organizaciones, de manera que también sus actividades comerciales se acoplen a nuevas dinámicas sociales.

Ajustar toda la gestión empresarial a esta Nueva Normalidad, implica la transformación de sus actividades y su evolución hacia nuevas formas de organización y trabajo, en un proceso que necesariamente demandará esfuerzos adicionales por parte de los patronos y sus colaboradores.

En ese sentido, es que las empresas deberán diseñar planes estratégicos en los que se definan protocolos sanitarios generales, procedimientos de ejecución de labores diarias y programas de teletrabajo ajustados a la realidad que les ocupa actualmente. La adopción de estos planes estratégicos con el objetivo de implementar medidas como las indicadas, también deberán enfocarse en mantener la eficiencia y el rendimiento productivo de la operación.

La modalidad de teletrabajo ha sido promovida por nuestras autoridades de gobierno, no solo porque contribuye significativamente con el cumplimiento de la medida de distanciamiento social, sino que permite que las empresas mantengan su productividad y los colaboradores su fuente de ingresos. No obstante, la modalidad de Teletrabajo en tiempos del COVID – 19, requiere que se tomen en consideración nuevos aspectos de gestión de personal, salud ocupacional, régimen disciplinario, confidencialidad, exclusividad, entre otros, que deberán documentarse de manera adecuada para evitar interpretaciones acerca de las condiciones establecidas, las cuales pueden resultar perjudiciales para la buena marcha de la relación laboral, el desarrollo de la actividad productiva y la estabilidad de la operación.

Es fundamental que los patronos que implementen estos programas de teletrabajo lo hagan de conformidad con la Ley para Regular el Teletrabajo, No. 9738, el Código de Trabajo y demás leyes laborales aplicables, de manera que los derechos de los colaboradores no se vean afectados, y se evite el riesgo de potenciales denuncias ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social o un proceso judicial.

Además de la implementación de programas de teletrabajo en aquellos puestos que puedan ejecutarse de esa manera, será necesario que las empresas establezcan procedimientos para los puestos que por la naturaleza de su función no se puedan calificar como teletrabajables, en procura de mitigar el riesgo de contagio del COVID – 19. Entre estos procedimientos, podemos mencionar: (i) la emisión de protocolos sanitarios; (ii) controles estrictos de ingreso y salida del centro de trabajo; (iii) facilitar equipo protector e insumos de limpieza personal y del espacio físico, entre otros.

Sin omitir el cumplimiento de las disposiciones del Ministerio de Salud, será necesario que las empresas suministren a sus colaboradores todo el equipo de protección y adapten el espacio de trabajo correspondiente cuando estos atiendan al público en general. Otra medida que se debe aplicar está relacionada con la distribución del espacio de trabajo, asegurándose que se cumpla con el distanciamiento social y las limitaciones en cuanto al aforo máximo de las instalaciones del centro de trabajo.

Es importante recordar constantemente que las decisiones empresariales que se tomen hoy serán determinantes para los pasos a seguir como sociedad, tanto en el corto como en el mediano plazo, por lo que la planificación y la aplicación de nuevos protocolos en la forma de trabajar, serán determinantes para la economía, así como para contrarrestar nuevas olas pandémicas por COVID – 19. Por ello, tener presente lo anterior es transcendental para el desarrollo económico y para mantener los controles sanitarios que con ardua labor y esfuerzo ha implementado el país, en procura de que las afectaciones no lleguen a ser mayores.

Arturo Rojas, COLBS Estudio Legal
Jeffry Hernández, COLBS Estudio Legal